Manuel Fernández-Alemany: Manuel Fernández-Alemany, Ph.D. candidate in social anthropology, is writing his dissertation on heterosexism in Honduras.
Este manual para activistas gays y lésbicos y personas que trabajan por los derechos humanos de las minorías, incluidas las minorías sexuales, apareció en un momento muy oportuno: a comienzos de la década de los 1990s, cuando los primeros grupos gays y lésbicos y los grupos por el respeto a la diferencia estaban recién comenzando a florecer en Latinoamérica después de décadas de dictaduras y abiertas violaciones a los derechos humanos. El libro es una traducción al español hecha por el Comité de Servicio Chileno Cuáquero de la segunda edición en inglés del American Friends Service Committe, una oficina del movimiento cuáquero en EE.UU. dedicada a la lucha por los derechos humanos y la igualdad. A la traducción del texto original se le agregaron varios mini capítulos con material proveniente de grupos gay y lésbicos iberoamericanos.
El libro consta de una colección miscelánea de ensayitos, cartas y manifiestos —un total de 19— que cubren temas tales como la homofobia, los estereotipos, el respeto a la diversidad y la diferencia, la religión, la educación sexual, la crisis del SIDA, la asistencia social, asuntos legales y los derechos humanos. El libro tiene una introducción escrita por Manuel Rubio M. y Álvaro Fernández P., ambos del Comité de Servicio Chileno Cuáquero, y cuatro apéndices o apartados, llamados “referencias”: “Grupos y Organizaciones Lésbico/Homosexuales”, “Organizaciones con Trabajo en SIDA”, “Publicaciones Lésbico/Homosexuales” y “Publicaciones VIH/SIDA”. Aunque mucha de la información de estos apéndices es todavía de valor práctico e interés, desde 1992 gran parte de ésta ha cambiado, tornándose obsoleta.
Esta guía, además, adolesce de los típicos problemas de los panfletos y manuales sobre sexualidad y SIDA importados y traducidos de originales provenientes de EE.UU. En lo que respecta a la forma, el texto a veces es difícil de seguir, confuso y ambiguo, ya que está estructurado siguiendo el texto original en inglés. Lamentablemente todavía no se ha llegado al punto donde haya un control de calidad más estricto en lo que respecta a traducciones hechas por editoriales no comerciales de textos en inglés al español. En lo que respecta al contenido, se le da mucho espacio al desarrollo de conceptos tales como la identidad gay y la homofobia, que aunque de mucha importancia en las culturas anglosajonas, lamentablemente no tienen la misma validez en las culturas latinas (Fernández-Alemany, en proceso de edición). Esto hace la guía doblemente confusa, especialmente si se distribuye al resto de Latinoamérica.1
El artículo más interesante del libro aparece al final: “La femineidad, ja, ja, ja!”, escrito por Enrique Bossio Montellanos como parte de una ponencia y artículo en el área del psicoanálisis, ambos realizados en Lima, Perú. En este artículo, Bossio Montellanos afirma que:
“En sociedades donde hegemoniza la moral católica existe una gran permisividad clandestina, al lado de un discurso culposo. Así, es posible consentir en el placer —porque en el presente lo que prima es la gratificación— pero queda negado el cortejo o enamoramiento público. En tanto pecado, el deseo homosexual sólo existe cuando se le pronuncia en la confesión. De lo anterior resultan dos fenómenos claves… 1. Al no poder crear una saludable conciencia de la homosexualidad, ésta será considerada en nuestra cultura como un modo de actuar, no de pensar o de sentir. 2. En la medida en que les está negado el cortejo, la única posibilidad de realización de las energías sexuales de las personas homosexuales es el acto sexual” (p.74).
Bossio Montellanos concluye con una explicación psicoanalítica (evidentemente basada en la teoría del Complejo de Edipo homosexual) de porqué existe el varón homosexual afeminado:
“La explicación de comportamientos afeminados en hombres que buscan atraer a otros hombres, reside precisamente en que se intenta capturar la atención masculina resaltando lo que para los hombres resulta erótico, y análogamente con las mujeres que buscan atraer a otras. De este modo, tenemos que el travestismo no revela al individuo sino a su contexto. Tanto la ‘femineidad' como la ‘masculinidad' son pautas culturales, cuya vigencia tiene que ver con la necesidad de integración de los sujetos sociales. La existencia de hombres y mujeres que trasgreden esos roles para acercarse a otros de su mismo sexo, confirma la eficacia del proceso de fijación de tales roles como valores culturales” (p.75).
Hubiese sido interesante que Bossio Montellanos hubiera trazado el paralelo de esta situación con el Complejo de Edipo homosexual, donde el niño, compitiendo con el padre del sexo opuesto para atraer al padre de su mismo sexo, recurre a la imitación del género del padre del sexo opuesto como forma de seducir al padre de su mismo sexo (por ejemplo, el niño varón homosexual que se comporta como la madre —una mujer— para conquistar a su padre, por el cual siente una gran atracción y deseo sexual).
También hubiese sido interesante recalcar que en los países latinos (aunque no en el Chile urbano) es común para alguien identificado como “homosexual” que la alternativa favorita (y, a veces, la única alternativa) es el tener sexo con alguien que se identifica como “heterosexual” y cuya fuente primaria de atracción sexual son los miembros del sexo opuesto. En este contexto es altamente comprensible que consciente o inconscientemente el sujeto homosexual decida comportarse siguiendo el patrón de género del sexo opuesto para atraer a los sujetos “heterosexuales” de su mismo sexo por los cuales siente deseo.
En resumen, esta guía debe verse como un producto temprano del movimiento gay internacional con sus filiales latinoamericanas. Significativo es que esta guía incluya manifiestos escritos por activistas gay/lésbicos provenientes de lugares tan dispares como Cataluña, España, y Salvador, Brasil. Queda por preguntarse, sin embargo, si guías como éstas irán desapareciendo y dando cabida a otro tipo de literatura en la medida que los movimientos homosexuales locales adquieran más fuerza y autonomía. Pareciera que la respuesta fuera afirmativa. Un ejemplo claro de esto lo constituyen nuevas publicaciones aparecidas recientemente en Chile (ver Aedo, Joaquín et al. 1997 y Corporación Chilena de Prevención del Sida 1997). Evidentemente, a comienzos de los 1990s una traducción de un trabajo sobre homosexualidad realizado en EE.UU. resultó novedoso y de ayuda. A finales de los 1990s, sin embargo, con una naciente pero ebullente literatura en español sobre homosexualidad como consecuencia de grupos organizados de estudio y activismo homosexual a través de Iberoamérica, otro tipo de textos y trabajos irán tomando más fuerza y la lucha por los “derechos humanos” no será más una imposición universalista —una recreación neocolonialista— sino más bien será parte de un nuevo relativismo universal producto del proceso de globalización de las culturas (incluidas las culturas sexuales) que experimenta el mundo (ver Fernández-Alemany, en proceso de edición).
Notas
1. En Chile la concepción y praxis de la homosexualidad y de la homofobia está mucho más cercana a la anglosajona de lo que lo están estas mismas concepciones en otros países latinoamericanos donde la homosexualidad es más un asunto de género que de conducta sexual y donde más que homofobia lo que existe es homonegatividad (ver Fernández-Alemany, en proceso de edición).
Referencias citadas
Aedo, Joaquín et al.
1997 Sexualidad y homosexualidad: Por el derecho a la diferencia. Santiago, Chile: ONG de Estudios de la Sexualidad.
Corporación Chilena de Prevención del Sida
1997 De amores y sombras: Poblaciones y culturas homo y bisexuales en hombres de Santiago. Santiago: Corporación Chilena de Prevención del Sida.
Fernández-Alemany, Manuel
en proceso de edición “Conceptualizando género y sexualidad: Implicaciones en el estudio de la epidemia del SIDA”. Nuestro Mundo (Honduras) y en la página web de ONE, sección en español.
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